Un biopic con retrasos y polémica
El biopic de Michael Jackson, titulado simplemente Michael, finalmente llegará a la pantalla grande el 24 de abril de 2026, tras múltiples retrasos, revisiones de guion y fuertes tensiones entre el patrimonio del artista, la productora y los creadores de la cinta. Dirigida por Antoine Fuqua y protagonizada por Jaafar Jackson, sobrino del cantante, la película se presenta como un viaje íntimo a través de la vida, la música y el mundo privado del Rey del Pop.
La jornada de preestreno en Gary, Indiana, la ciudad natal de la familia Jackson, ilustra el conflicto interno que rodea el filme: admiradores que celebran su visita a la casa familiar y miembros de la familia que evitan abordar abiertamente las acusaciones de abuso infantil que han acompañado al legado de Michael durante décadas.
Una narrativa cuidadosamente seleccionada
El guion inicial abordaba de forma directa el caso de 1993, en el que se le acusó de abuso sexual de un menor, y optaba por un recorrido más explícito por su vida pública y judicial. Sin embargo, el patrimonio de Jackson exigió una revisión profunda del contenido, condicionando incluso que cualquier futura versión debería evitar explorar dichas acusaciones.
Como resultado, la película que se estrena en abril de 2026 se centra en la infancia de Jackson, su paso por los Jackson 5, la construcción de Thriller y el ascenso incandescente de su carrera internacional, dejando en la sombra gran parte de las controversias legales posteriores. El objetivo oficial es “celebrar quién fue” sin “ahondar en lo que ha dividido”, según el alcalde de Gary, que describió el biopic como “fenomenal” durante el panel local.
Un elenco cercano a la familia
El uso de Jaafar Jackson como protagonista refuerza la idea de una película “de familia”. Aunque el sobrino del Rey del Pop tenía solo 12 años cuando Michael falleció, sus padres —Jermaine y Alejandra Jackson— aparecieron junto a parte de la prole de la familia durante el estreno en Gary, lo que le dio al evento el tono de un homenaje oficial.
Colman Domingo y Nia Long encarnan a Joseph y Katherine Jackson, padres de Michael, y el elenco se completa con figuras que recrean otras etapas de su carrera. El director Antoine Fuqua ha insistido en que el enfoque es más emocional que documental, subrayando que se trata de “la creación de Michael”, no de un juicio definitivo sobre su conducta personal.
Un patrimonio en conflicto
El patrimonio de Michael Jackson no solo financió gran parte de la producción, sino que también intervino directamente en decisiones de guion y casting, lo que ha generado críticas de que la película resulta más como un homenaje publicitado que como un retrato crítico. El acuerdo original con el demandante de 1993 y su familia, que llegó a unos 25 millones de dólares, no se menciona en la cinta; en su lugar, se esconden las referencias explícitas a esas causas legales.
Aun así, el legado del cantante sigue expuesto a nuevas acusaciones fuera de la pantalla. En febrero de 2026, cuatro miembros adultos de una familia que lo conocieron en su infancia presentaron una demanda alegando que fue un “depredador sexual en serie” durante los Dangerous World Tour, acusación que el entorno de Jackson ha rechazado como una “búsqueda desesperada de dinero”.
¿Cómo manejar el tema del abuso?
Las historias de abuso infantil han sido el mayor obstáculo narrativo para cualquier proyecto que quiera abordar la vida de Michael Jackson. Productos como el documental de HBO Leaving Neverland (2019) y otras producciones han enfatizado testimonios de víctimas, mientras que intentos más defensores, como la película de Lifetime The Last Days of Michael Jackson o el musical MJ: The Musical, han evitado tocar el tema o lo han dejado como un telón de fondo.
Michael se alinea más con la tradición del musical y la biografía blanda: el film busca “entender” a Jackson a través de sus emociones, su creatividad y su entorno familiar, dejando las acusaciones al margen e invitando al público a reconstruir su propia imagen del Rey del Pop.
Un estreno en medio de la idolatría y la duda
La próxima semana, cuando la película se proyecte en salas de todo el mundo, se pondrá a prueba si los amantes de Michael Jackson están dispuestos a aceptar un biopic que idealiza su memoria sin responder a las sombras de su pasado. El patrimonio, la familia, el público y el cine constituyen un escenario perfecto para un dilema constante: ¿puede separarse la obra del hombre sin ignorar las acusaciones que marcaron su vida?.
Hasta entonces, el biopic de Michael persiste como un drama real más allá de la pantalla: un film cuya fuerza no solo está en la música, el baile y los recuerdos, sino también en la lucha constante por decidir qué parte de la verdad se quiere contar.
Fuente: CNN en Español

