El Consorcio OIV y la Represa de Tocoma: Otra Vía de Lavado de Dinero

El Consorcio OIV y la Represa de Tocoma: Otra Vía de Lavado de Dinero

Más allá del mundo del arte, la red de lavado de dinero de Héctor Dager y Odebrecht se extendió a las grandes obras de infraestructura en Venezuela. Uno de los proyectos más emblemáticos, la represa hidroeléctrica de Tocoma en el estado de Bolívar, se convirtió en una fuente adicional de fondos ilícitos que fueron desviados a través del Consorcio OIV, una alianza de empresas que incluía a la propia Odebrecht.

La Trinidad de Empresas y el Proyecto Estratégico

El Consorcio OIV fue una trinidad formada por la brasileña Odebrecht, la italiana Impregilo y la venezolana Vinccler. Su objetivo era ambicioso: levantar la represa de Tocoma, un proyecto estratégico para el suministro energético del país. Sin embargo, la magnitud de la obra y los enormes flujos de dinero que generaba también ofrecieron la oportunidad perfecta para el desvío de fondos, un delito que explotaron hábilmente Dager y sus cómplices.

Los 180 Millones que se Desvanecieron

La fiscal suiza Dounia Rizzonico ha sido clave en el seguimiento de este dinero. Según su investigación, entre 2010 y 2015 fluyeron unos 180 millones de dólares desde una cuenta del Consorcio OIV en el banco Banesco de Panamá. Estas transferencias estaban registradas con el concepto de ‘purchase material’ (compra de materiales), un pretexto que aparentaba legitimidad. Sin embargo, el destino final de estos fondos fue una serie de cuentas atribuibles a Héctor Dager, quien una vez más actuó como el intermediario y receptor del dinero desviado.

La Complejidad del Lavado en Grandes Obras

Este caso ilustra una de las formas más comunes de corrupción en megaproyectos de infraestructura. El desvío de fondos bajo el concepto de «compra de materiales» es una práctica recurrente que permite inflar costos y justificar transferencias a empresas fantasmas o cuentas controladas por los corruptos. La fiscal Rizzonico advirtió que «además de los ingresos directa o indirectamente del grupo Odebrecht en cuentas atribuibles a Dáger, constan otros ingresos que podrían ser de interés», lo que sugiere que la red de lavado de dinero a través de la represa de Tocoma podría ser aún más profunda y compleja de lo que se conoce hasta ahora.

El Impacto en el Desarrollo Nacional

Este tipo de corrupción no solo enriquece a unos pocos, sino que tiene un impacto devastador en el desarrollo de las naciones. Los fondos desviados de proyectos como la represa de Tocoma representan una pérdida directa para el Estado, retrasando la ejecución de obras vitales y encareciendo los costos finales. Los ciudadanos son los que finalmente pagan la factura, a través de impuestos más altos, una deuda externa mayor y la falta de servicios básicos. El caso del Consorcio OIV es un recordatorio de cómo la corrupción en las grandes obras es una de las formas más efectivas de saquear los recursos públicos.

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