Un informe explosivo de la DEA sobre Maduro e Irán
Un informe reservado de la DEA, al que accedió Infobae, describe con detalle cómo Nicolás Maduro, cuando aún era dictador de Venezuela, consolidó una compleja red de vínculos terroristas, financieros y militares con el régimen de Irán. El dossier, basado en inteligencia y unos 3.000 documentos oficiales de ambos países, será presentado como pieza probatoria en el juicio por narcoterrorismo que enfrenta Maduro en la justicia federal de Estados Unidos. Las conclusiones del documento han generado preocupación en la Casa Blanca, el Departamento de Estado y el Departamento de Defensa.
Según el informe, la alianza Irán–Venezuela no fue una simple cooperación diplomática, sino una plataforma multifacética para proyectar el poder iraní, evadir sanciones, financiar actividades hostiles y brindar soporte a organizaciones terroristas como Hezbollah y Hamas en América Latina.
Arquitectura financiera opaca para evadir sanciones
La DEA sostiene que la alianza permitió a Teherán evadir sanciones internacionales mediante una arquitectura financiera opaca que involucró al Fondo Conjunto China‑Venezuela, el FONDEN, fondos bilaterales, cuentas de fideicomiso y bancos corresponsales en Uruguay, Panamá, Dubái y Hong Kong. Esta red canalizaba recursos significativos hacia empresas estatales iraníes clave en energía, construcción naval y sectores de doble uso, manteniendo la resiliencia económica del régimen iraní y financiando actividades hostiles en Medio Oriente y las Américas.
El informe subraya que Venezuela funcionó como un centro crítico para lavado de dinero, tráfico de drogas y armas, así como para la emisión fraudulenta de pasaportes que facilitaron la movilidad de operativos vinculados a grupos terroristas designados por Estados Unidos.
Cooperación militar y nuclear: drones, misiles y uranio
La DEA describe una asociación que se extiende a los ámbitos militar y nuclear. Irán habría transferido a Venezuela tecnología de drones (modelos basados en los diseños Mohajer y Shahed), misiles antibuque y capacidades industriales‑militares, incluyendo plantas de pólvora, fortaleciendo la defensa venezolana y permitiendo a Teherán proyectar poder en el hemisferio occidental.
El documento afirma que Irán realizó levantamientos geológicos en la Cuenca de Roraima, estableciendo que la zona podría suministrar hasta 75.000 toneladas de uranio, y que se habría explotado y contrabandeado encubiertamente este mineral. Además, señala triangulaciones con Argentina entre 2006 y 2014 para adquirir equipos y tecnología de doble uso —como máquinas CNC, aleaciones especiales y experiencia en agua pesada—, apoyando de manera directa el programa nuclear sancionado de Irán y alterando el equilibrio estratégico global.
Centro operativo para Hezbollah, Hamas y crimen transnacional
Otro eje clave del dossier es el rol de Venezuela como hub para organizaciones terroristas como Hezbollah y Hamas. Según la DEA, el país sirvió como centro logístico, financiero y documental, facilitando lavado de dinero, tráfico de armas y drogas, y la emisión de pasaportes irregulares, incluidos más de 15.000 documentos, 173 de ellos supuestamente entregados a miembros de Hezbollah.
Estas redes se conectarían con la Triple Frontera, estructuras criminales de Colombia y Ecuador, remanentes de las FARC y cárteles mexicanos, conformando un “ecosistema híbrido” de crimen transnacional y terrorismo alineado con intereses iraníes. La alianza diplomática y política, respaldada por más de 265 acuerdos firmados hasta 2014 y planes estratégicos posteriores, habría dado cobertura formal a estas actividades.
Proyectos energéticos, “fábricas socialistas” y logística encubierta
El informe también detalla proyectos conjuntos por unos 2.689 millones de dólares en el sector energético: exploración en la Faja del Orinoco, la planta petroquímica VENIRAN, rehabilitación de refinerías y envíos de gasolina iraní a Venezuela, algunos financiados vía préstamos chinos. Muchas de las llamadas “fábricas socialistas” —complejos de plástico, plantas de leche o maíz— habrían funcionado como fachadas para canalizar fondos y tecnología de doble uso hacia Irán, con baja producción real pero alta desviación de recursos.
En materia de transporte y logística, el documento menciona construcción de tanqueros en astilleros iraníes, vuelos directos Caracas‑Teherán y el uso de embarcaciones de PDVSA para el posible contrabando de uranio y otros materiales sensibles, permitiendo transferencias ilícitas y evasión de sanciones.
La defensa de Maduro y la próxima audiencia en Nueva York
Mientras las pruebas de la DEA se acumulan, la defensa de Maduro, encabezada por el abogado Barry J. Pollack, intenta frenar el proceso. Pollack presentó un recurso de 17 páginas alegando que la acusación viola la Quinta y Sexta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, argumentando que su cliente no tendría dinero para pagar abogados y que ello afectaría su derecho de defensa.
El informe de Infobae califica esos argumentos de falaces, recordando que el exdictador tendría una fortuna oculta incalculable y que, en caso de renuncia de su abogado privado, el tribunal de Nueva York puede designar un defensor de oficio. El 26 de marzo está prevista una audiencia en la que el juez Alvin Hellerstein podría rechazar la presentación de Pollack y definir los próximos pasos del proceso por narcotráfico y narcoterrorismo contra Maduro.
Fuente: Infobae Estados Unidos / Informe DEA / Tribunal Federal de Nueva York

