México, en alerta máxima tras la muerte de “El Mencho”
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, en una operación policial con apoyo de inteligencia estadounidense, ha detonado una reacción violenta en cadena en buena parte del territorio mexicano. Considerado uno de los narcos más poderosos y buscados del planeta, sobre él pesaba una recompensa de 15 millones de dólares por información que facilitara su captura, además de acusaciones por un “reinado de terror” ligado al tráfico de fentanilo hacia Estados Unidos.
El CJNG se consolidó bajo su mando como una organización criminal con enorme capacidad financiera, expansión territorial acelerada y un uso extremo de la violencia contra grupos rivales y fuerzas de seguridad. A este cártel se le atribuyen masacres, emboscadas a autoridades y bloqueos masivos como respuesta a operativos oficiales, un patrón que vuelve a repetirse ahora tras la caída de su máximo líder.
Bloqueos, incendios y clases suspendidas en 16 estados
Las primeras acciones violentas se registraron en el sur de Jalisco, epicentro del CJNG, con quema de vehículos, bloqueos de carreteras y ataques a comercios. El Gobierno activó el “código rojo”, lo que implicó la suspensión de eventos masivos, la cancelación de clases presenciales, el cese del transporte público en varias zonas y la interrupción de vuelos en Puerto Vallarta, uno de los principales destinos turísticos del país.
La ola de violencia se extendió rápidamente a Michoacán, Colima, Nayarit, Guanajuato, Aguascalientes, Tamaulipas, Baja California, Guerrero, Quintana Roo, Puebla, Querétaro, Estado de México, Veracruz, Oaxaca y Chiapas, hasta afectar al menos a 16 de los 32 estados. En Michoacán se reportó la muerte de cuatro presuntos miembros del crimen organizado y un total de 22 detenidos entre Jalisco, Michoacán y Guanajuato, según datos oficiales.
En el terreno, la población se encontró con carreteras bloqueadas, autobuses y vehículos atravesados e incendiados, así como ataques a comercios, gasolineras y farmacias. En las calles se colocaron “ponchallantas”, artefactos metálicos para pinchar llantas, con el objetivo de inmovilizar vehículos y dificultar la respuesta de las autoridades.
El impacto en la vida cotidiana y el miedo ciudadano
El clima de miedo se hizo palpable en estados como Jalisco, donde habitantes describen haber “amanecido en un mar de violencia exagerado” sin entender inicialmente el origen de los bloqueos y ataques. Muchos ciudadanos optaron por atrincherarse en casa, saturados por videos y mensajes que circulaban en redes sociales y que reforzaban la sensación de caos y descontrol.
Las consecuencias se extendieron al ámbito educativo: se suspendieron clases en Jalisco, Nayarit, Michoacán, Colima, Querétaro, Guanajuato, Baja California y en la región del Istmo de Oaxaca. Algunas universidades, como la UNAM, mantuvieron las actividades sin registrar faltas a quienes no pudieran desplazarse por los bloqueos. Al mismo tiempo, varias aerolíneas nacionales e internacionales cancelaron vuelos por motivos de seguridad, afectando tanto a residentes como a turistas.
Sheinbaum pide calma mientras España y otros países emiten alertas
Ante la escalada, la presidenta Claudia Sheinbaum llamó a la población a mantenerse informada y en calma, subrayando que existe “absoluta coordinación” entre el gobierno federal y las autoridades estatales para contener la violencia. Desde su llegada al poder, su administración ha apostado por una estrategia de seguridad que combina la acción de las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional con una narrativa de firmeza frente a los cárteles, en contraste con el anterior enfoque de “abrazos, no balazos”.
La crisis también ha tenido una dimensión internacional. El Gobierno de España pidió a sus ciudadanos en México, especialmente en la demarcación consular de Guadalajara, que contacten con el consulado para recibir instrucciones y registrar su presencia. La Embajada y los consulados generales se mantienen en comunicación con los españoles afectados, mientras que países como Reino Unido recomendaron a sus ciudadanos no salir de casa ante la incertidumbre.
Un golpe histórico al CJNG y un futuro incierto
La caída de “El Mencho” representa uno de los mayores golpes al narcotráfico en México en los últimos años y una victoria clave para el gobierno de Sheinbaum, que enfrenta la presión interna y externa de mostrar resultados frente a los cárteles. Sin embargo, especialistas advierten que la muerte de un líder de este calibre puede abrir una pugna interna por el control del CJNG, derivando en más violencia si no se acompaña de una estrategia integral que debilite las estructuras financieras y operativas del cártel.
Mientras tanto, millones de mexicanos viven entre retenes, rumores y miedo, en un país donde el crimen organizado ha demostrado una y otra vez su capacidad para desafiar al Estado. La gran incógnita ahora es si este golpe al CJNG marcará un punto de inflexión en la lucha contra el narcotráfico o si será el preludio de una nueva reconfiguración sangrienta del mapa criminal mexicano.
Fuente: RTVE Noticias, “México vive una ola de violencia del narco tras la muerte de ‘El Mencho’”.

