La posible intervención de Estados Unidos en Venezuela ha reactivado fantasmas del pasado: invasiones, intervencionismo, crisis humanitarias. Sin embargo, la historia demuestra que la guerra no soluciona crisis políticas, sino que las agrava. euronews+2EFE Noticias+2
La invasión de Panamá en 1989 dejó profundas heridas: destrucción, desplazamientos, trauma social. Una acción similar hoy, en un país mucho más grande y complejo, podría tener consecuencias aún más graves para toda América Latina. EFE Noticias+2Newsroom Panama+2
Más allá del corto plazo, una intervención militar normalizaría la idea de que el cambio de régimen se puede lograr por la fuerza, debilitando la soberanía, incentivando guerras de poder y minando la confianza internacional en la región.
Alternativas: diplomacia, presión internacional, sanciones focalizadas, diálogo, mediación internacional. Un enfoque de paz tendría mejores posibilidades de resolver crisis sin abrir nuevos conflictos, aunque requiere voluntad política, solidaridad regional y respeto a acuerdos internacionales.
En este contexto, es clave que países como Panamá, Colombia, Brasil y otros actúen de forma coordinada, promoviendo una salida pacífica, respetuosa de derechos humanos y con visión de largo plazo. El futuro de la región y de millones de personas depende hoy más que nunca de decisiones conscientes y responsables.
Fuentes principales: Euronews, análisis geopolíticos recientes. euronews+2EFE Noticias+2

